sábado, 21 de abril de 2018

Eduardo Rovira y su agrupación de tango moderno - Tango Buenos Aires-Opus 4 Suite de Ballet



El otro Piazzolla. He leído comentarios que destacan tanto a Eduardo Rovira o a Piazzolla como exponentes del tango de vanguardia, pero negándole aún a uno u otro su vínculo con el tango, lo cual resulta llamativo. La diferencia con Astor es que Rovira es un músico de culto, prácticamente desconocido fuera de los círculos del tango.
Fue bandoneista y arreglador de grandes orquestas como la de Alfredo Gobbi, dando un paso más allá con sus propias agrupaciones y componiendo para orquesta de cámara y sinfónica, concluyendo su carrera orquestando para la Banda de Música de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Todo un acto criminal.
Sentenciada su música como cerebral, compleja, pretenciosa, Rovira fue injustamente olvidado.
El también bandoneonista y compositor Rodolfo Mederos calificó la música de Rovira como árida. Es posible que sea difícil y requiera de un gran esfuerzo. pero mucha música muy valiosa lo es. Lo cierto es que también es vibrante y tiene coraje.
La música de Rovira es tango de vanguardia y fusión con la música clásica. Son sonidos nuevos para el tango.
Es necesario rescatar a Rovira de las sombras para ser elevado a la categoría de verdadero renovador de la música ciudadana.
La Agrupación de Tango Moderno fue creada a fines de 1961. La suite de ballet Buenos Aires (1962) fue escrita por Rovira inspirado en un libro de poemas de Fernando Guibert. Tiene trazos de la melancolía que caracteriza al tango (Centenario (Recuerdos de Viaje)), pero una melancolía alejada de cualquier sentimentalismo; tonos oscuros, sombríos y cenicientos, lúgubres (Pasos en la noche, Las casas de las chinas); vitalidad, empuje (Hombre tango, Ciudad tango, Supersónico).
Si bien puede apreciarse con claridad la influencia de la música clásica, su música nunca fue un híbrido, sino puro tango. Sólo que rebelde, atrevido, no complaciente.
Rovira sitúa al oyente en un lugar incómodo, lo obliga a un esfuerzo. Pero ésto no es entretenimiento. Es una pintura metafísica de Buenos Aires.*****

lunes, 16 de abril de 2018

Mercedes Sosa - Serenata para la tierra de uno



En Serenata para la tierra de uno (1979), Mercedes Sosa versiona una de esas canciones emblemáticas de María Elena Walsh. Además, contiene una buena selección de temas, una diestra interpretación de Mercedes, correctos arreglos. Sólo está ausente la mágica inspiración de algunas de sus entregas anteriores. Mis preferidas en este disco son las versiones de los chamamés: El cosechero, de Ramón Ayala, y Viejo Caá Catí, de Albérico Mansilla y Edgar Romero Maciel; y del bambuco Pueblos tristes, del compositor venezolano Otilio Galíndez.****

miércoles, 11 de abril de 2018

Marvin Gaye - I Want You



Probablemente el disco más sensual de todos los tiempos, I Want You, de Marvin Gaye, coescrito y producido por Leon Ware es sexy, elegante. Muy apropiado para ser escuchado en clubes nocturnos, justo antes de la irrupción de la música disco. Aquí no encontraremos el fogoso discurso político de What's Going On, sino una suave, pero no por ello menos directa, apelación al reconocimiento de la naturalidad de las relaciones amorosas entre gente negra, desde siempre estigmatizadas por la segregación racial.*****

sábado, 7 de abril de 2018

Paul Weller - Days of Speed



Days of Speed encuentra a Paul Weller en solitario, acompañando su voz con una guitarra e interpretando canciones de su repertorio solista hasta el disco Heliocentric, más el agregado de algunos clásicos propios como, por ejemplo,: English Rose (The Jam), Headstart for Happyness (The Style Council) y Town Called Malice (The Jam).****

lunes, 2 de abril de 2018

Paul Weller - Heliocentric



Heliocentric, álbum del cantautor británico Paul Weller, continúa la senda que su autor parece haberse trazado. Entregar a sus fans las mejores piezas de rock de su tiempo. Si los setenta lo encontraron con The Jam haciendo un punk-rock de pura cepa y los ochenta los transitó junto al pop sofisticado de The Style Council, a partir de los noventa une los pedazos de una música que pierde credibilidad, para hacer en parte posible la quimera de un arte que supo ser transformador. Entre varias muy bonitas (Frightened, Back In The Fire, With Time & Temperance), mi favorita es la canción que cierra el disco: la muy bella Love-Less.****

sábado, 31 de marzo de 2018

Ornette + Joachim Kühn - Colors: Live from Leipzig



Colors es una inusual sesión de Ornette acompañado (muy bien) por un pianista (el alemán Joachim Kühn). El saxofonista (también toca un poco de trompeta y violín aquí en los tracks 3 y 4, respectivamente) se muestra en gran forma en este concierto llevado a cabo en la Ópera de Leipzig en 1996.****1/2

sábado, 24 de marzo de 2018

Me'Shell NdegéOcello - Plantation Lullabies



Me'Shell NdegéOcello irrumpió en la primera mitad de los noventa con la impetuosidad con la que toca el bajo, hace explícito su discurso racial y sexual y derriba fronteras de estilo. Sonido funky, callejero, urbano. Plantation Lullabies es su primer disco e incluye el hit If That's Your Boyfriend (He Wasn't Last Night).****

lunes, 19 de marzo de 2018

Mercedes Sosa - A que florezca mi pueblo



A que florezca mi pueblo fue editado en 1975. Hermoso momento de la voz de Mercedes Sosa. Canto exquisito, sin estridencias, ni manierismos (en el sentido de gusto por la acentuación de determinadas características artísticas hasta que resultan afectadas). Los arreglos, sencillos, económicos, son notables.*****

lunes, 12 de marzo de 2018

Maxwell - Embrya



Segunda entrega de Maxwell en estudio, Embrya, es música de notable factura. Donde otros empeños en este género (R&B) incluyen un beat repetitivo insustancial, Maxwell ofrece finas cuerdas, inteligente percusión, guitarras contagiosas, composiciones personales que rondan los seis minutos sin cansar y voces celestiales. Dignísima secuela de Maxwell's Urban Hang Suite.****1/2

miércoles, 7 de marzo de 2018

Lenny Kravitz - Mama Said



No deja de sorprenderme quienes repiten aquello que opinan otros, dichos que luego se vuelven lo establecido, opinión autorizada. Más cuestionable que en el caso del público en general, es cuando incurren en este lugar común los que están empleados en medios de comunicación, oficiando de formadores de opinión. En el supuesto que nos ocupa, los críticos de rock. Lenny Kravitz ha sido desvalorizado por dedicarse, según la consideración que se ha hecho revelación, a copiar sin más a ilustres antepasados, desconociendo su innegable talento. Nada debe ser valorado en mayor medida que la originalidad, la personalidad destacada en aquello que se hace, pero tampoco es necesario aclarar que en todo artista se manifiestan con mayor o menor evidencia las influencias que nutren su labor. Mama Said es el mejor Lenny Kravitz. Esta edición contiene arreglos de caños y cuerdas soberbios, furiosas guitarras (en dos temas participa Slash de Guns & Roses), un piano que suena de manera tremenda (escuchar Stand by My Woman) y canciones fantásticas. Fibra, sensibilidad, actitud, todo lo que el rock de los noventa tuvo para ofrecer.****1/2